Acción

Estuve un año en el Centro Andaluz de Teatro estudiando interpretación. No sabía qué hacer para entretenerme. Allí empecé a hacer fotos a los actores para después intentar venderlas. Tenía curiosidad por ver qué era eso de ser fotógrafo profesional. En uno de los espectáculos conocí a uno de ellos, Guillermo Mendo. Después del evento nos vimos en el bar y no paramos de hablar, de temas técnicos fundamentalmente, Guillermo dominaba la materia. Iniciamos una amistad rodeada de temas fotográficos. Hacíamos algunas sesiones juntos y a veces le ayudaba en sus trabajos. Me presentó a otros fotógrafos y empecé a comprender en qué consistía el trabajo. Comencé a hacer bodas o cualquier otra cosa que pagaran. Al cabo de no mucho comprendí que la fotografía que a mí me gustaba no tenía mucho que ver con todo eso. A pesar de todo aprendí muchas cosas. Que la gente te suele tratar bien, que hay modas como en toda disciplina, que el dinero es lo que manda, que hay gente que se casa sin quererse y la cámara lo descubre. Como ya dije la fotografía es un vehículo de conocimiento.

También le hacía fotos a los amigos, con mucho más cariño e ilusión. Y otras en pases de moda donde me sentía más en mi sitio.