Arte elemental

Durante unos años frecuenté un lugar llamado Galería de Arte Elemental. Estaba en la nacional de Bolonia a Tarifa. En esos años me pasaba mucho tiempo acampado en la playa de Bolonia, en un sitio al que llaman Las Piscinas. Conocí la Galería por casualidad con mi amigo Ernesto, me gustó lo que allí hacían y decidí colaborar con ellos. Empecé a estar más tiempo en la Galería que en Sevilla. Fui muy feliz en aquel sitio, aunque nosotros o el tiempo hace que todo termine. Allí mi perro adoptó a otro perro que estuvo dieciséis años a mi lado. Allí  aprendí muchas cosas sobre mí mismo y los demás. Allí conocí a gente que influyó en mí para el resto de mi vida de una forma patente. Allí conocí a personas a las que aún quiero aunque haga casi 20 años que nos las veo. A alguna desgraciadamente sólo podré verla a través de las fotos que he recuperado para esta página.

Uno de los fundadores de aquel sitio era Alí, un arquitecto iraní aficionado a la fotografía. Alí tenía una Rolleiflex de doble objetivo que al final le compré y que cambió en cierta forma mi relación con la fotografía.

Creo que en esa época ya habían llegado a mis manos libros de Jeanloup Sieff  y Jan Saudek. La textura de la imagen me preocupaba mucho por entonces, quería conseguir fotos que tuvieran la superficie que los buenos fotógrafos conseguían. La técnica fue la primera atracción. La belleza del blanco y negro lleno de matices. El color a través de la diapositiva. Me maravillaba ante las imágenes que veía. Quería ser capaz de hacerlas yo. En un principio cualquier tema servía aunque estaba rodeado de gente y naturaleza.