Dígitos

La posibilidad que daba el digital de ver inmediatamente la foto la había usado previamente con el vídeo en lo que llamé Entrevistas. Antes de fotografiar mostraba una grabación de vídeo a la persona a quien entrevistaba, quería hacerla consciente de su propia imagen y ver el efecto de esta consciencia ante la cámara.

Ahora con la fotografía digital el control de la iluminación se hacía más sencillo gracias a esa inmediatez pero también el reflujo entre fotógrafo y modelo ayudaba a generar imágenes compartidas, nuevos juegos en los que sumergirse durante horas.

Fotografié a algunas mujeres en esa época. La cámara era un elemento para la conexión, la exhibición y el voyeurismo.

Combinaba las tomas en digital con las que hacía con la Rolleiflex. Mi casa era un escenario ideal. Ya tenía una cámara digital full frame con la que me sentía un poco más cómodo y un laboratorio digital donde las versiones de una imagen eran infinitas.

Aunque al final casi siempre las fotos que más me gustaban no eran las digitales.