Vulgarisarte

 

 

En 2005 se desarrollo en el espacio EnDanza de Sevilla una edición de Vulgarisarte.

Aproveche la idiosincrasia del proyecto para defender una idea que aún sigo manteniendo.

Expuse dos fotos enmarcadas en 70 x 70 cm y colgué unos rotuladores al lado de cada una de ellas. En una cartela pedía a los asistentes que escribieran sobre las imágenes todo aquello que se les ocurriera, que la profanaran sin ningún pudor. La obra en sí sería el resultado conjunto de mis imágenes y sus intervenciones sobre ellas. Quería romper las barreras de “intocabilidad” de la copia fotográfica, diferenciarla de otras artes haciendo hincapié en que no es obra única sino infinitamente reproducible y por tanto fácilmente sustituible. Algo que el mercado se empeña constantemente en hacernos olvidar.

El resultado fue fantástico. Me gustaría hacer algún día una exposición donde esto volviera a ocurrir.