Identidad

 

 

Hay un lugar en una de las playas de Zahara de los Atunes donde la arena es más gruesa. Cuando la tienes en las manos puedes ver que cada grano de arena tiene diferente forma, sus colores son desiguales, disparejos sus tamaños y sus procedencias muy diversas. No hay un grano de arena igual a otro. Si los pesáramos con la suficiente precisión probablemente ninguno pesaría lo mismo. Sin embargo cuando miras la playa desde lejos todos parece iguales.

Nuestro signo de identidad clásico ha sido nuestras huellas dactilares. Y nuestras vidas, según algunos, están determinadas en las líneas de nuestras manos. Cada uno de nosotros es diferente. Sin embargo parecemos iguales en nuestro transcurso profundo y vital, en nuestros deseos mas íntimos y nuestras necesidades más profundas.

Fotografíe durante unos años las manos llenas de arena de quienes estaban en aquella playa.