Las cárceles del alma

 

 

 

Las cárceles del alma es el título de un libro que jamás leí pero que nunca olvidaré. Curiosamente no solo para leer sirven los libros. Apareció hace ya bastantes años mientras me bañaba en una playa al sur de Lanzarote, frente a las costas de Fuerteventura e Isla de Lobos. Llegó flotando no se sabe de dónde. Vagaba por el agua como un ser vivo lleno de secretos que se anuncian con un título que me hacía pensar sobre esas cárceles que llevas dentro y de las que no sales por muy lejos que vayas.
Leí con cuidado sus primeras páginas mojadas. Lo puse al sol y lo olvidé en la playa. No sé si me habría gustado o no. Probablemente no quiera saberlo. Lo que sí me gustó es volver a constatar que en el mundo también hay poesía.